#MenoresNiUnaGota

Día del consumo responsable de alcohol en argentina

Todos los años en septiembre se celebra el día del consumo responsable de alcohol en la Argentina. Está claro que cuando hablamos de consumo de alcohol debe entenderse que se trata de personas mayores de 18 años.

La realidad de estos últimos años, nos muestra tristemente, que, nuestros chicos y chicas comienzan a consumir bebidas con alcohol mucho antes de esa edad. La edad promedio de inicio de consumo de alcohol en Argentina son los 13 años.

Según encuestas realizadas por el SEDRONAR:

El alcohol es la sustancia de mayor consumo en chicos y chicas de 13 a 17 años.

Más del 77% de la población al llegar a los 18 años ya había consumido alguna bebida alcohólica.

La mitad de los estudiantes que consumieron alcohol lo han hecho en forma riesgosa, es decir que su consumo les ha traído problemas consigo mismo o con el entorno.

Podríamos seguir mencionando cifras, estadísticas, pero lo más importante es entender que detrás de cada número están nuestros hijos.

Por estos motivos es que llevamos adelante junto con la Federación Argentina de Destilados y Aperitivos (FADA) la campaña “Menores ni una gota” cuyo objetivo es luchar contra el consumo de alcohol en menores desde una perspectiva preventiva y educativa, aportando razones que evidencien por qué el único consumo entre los menores debe ser cero.

Sin ninguna duda, cuando un menor bebe, todos somos responsables, familia, comunidad, comercio, etc.

 

Ahora bien, desde nuestro rol de padres y madres y frente a la posibilidad de que nuestros hijos menores de 18 años consuman alcohol, ¿qué podemos hacer?

Fundamentalmente actuar con autoridad, educando con el ejemplo, con presencia para estar activamente en la vida de nuestros hijos y con compromiso social generando cambios en casa que luego se transmitan a la sociedad.

¿Qué factores protegen a nuestros hijos? Sentirse cuidados, sentirse seguros y confiados, sentirse acompañados, saber que cuentan con nosotros en todo momento.

Está demostrado que los programas preventivos más eficaces son aquellos que entrenan al adolescente en habilidades que le permitan afrontar adecuadamente la vida cotidiana, entre la que se encuentra su relación con el alcohol. Es por eso que es tan importante educar y desarrollar en nuestros hijos las habilidades sociales.

Las habilidades sociales o habilidades para la vida son fundamentalmente destrezas que le sirven a las personas para relacionarse mejor consigo mismas, con las demás personas y con el entorno.

La OMS menciona diez: Conocimiento de sí mismo; Autoestima; Toma de decisiones; Resolución de problemas; Comunicación asertiva; Pensamiento crítico; Pensamiento creativo; Relaciones interpersonales; Manejo de emociones propias; Manejo de tensión y estrés; Empatía.
 

En este tiempo tan particular que estamos viviendo los invitamos a compartir con sus hijos momentos que estimulen la comunicación y el encuentro siendo respetuosos, escuchando más que hablando, teniendo una mirada empática, permitiéndoles expresar sus emociones, y sobre todo dialogando para tomar buenas decisiones.

Sumate al compromiso #MenoresNiUnaGota

Fuente: Fundación Padres

Publicado por Fundación Padres en Martes, 15 de septiembre de 2020

Día de la Independencia #9dejulio1816

Acto por el día de la Independencia

Los alumnos y alumnas de 5 Año «Arte» junto a sus docentes, prepararon con mucho cariño, sentimiento y trabajo este material para conmemorar el Día de la Independencia de nuestro querido País.

También queremos compartirles las siguientes palabras que el docente Prof. Andrés Ibañez preparó para este importante Acto.

Feliz día de la Patria. #independencia #argentina #actodelaindependencia #9dejulio

“¡Oíd mortales el grito sagrado libertad, libertad, libertad! Oíd el ruido de rotas cadenas ved el trono a la noble igualdad.” Versan las primeras estrofas de nuestro Himno Nacional. Muchas veces lo hemos cantado y hemos visto a muchos deportistas emocionándose al entonarlo antes de un encuentro deportivo internacional. Este himno no podría haber sido posible sin la Declaración de la Independencia. Independencia que celebramos cada año el 9 de Julio. Y este año de forma muy particular porque nos toca celebrarlo en el medio del aislamiento social preventivo y obligatorio causado por una pandemia mundial. Quisiera que nos tomemos unos minutos para reflexionar juntos sobre dos aspectos que vienen a la memoria colectiva en esta fecha patria: la independencia y la libertad.

Llamamos independencia a lo que no guarda relación de dependencia con otra cosa. También en el ámbito personal lo relacionamos con quien prefiere obrar o pensar por sí mismo, sin ayuda. Los habitantes de aquel virreinato  decidieron cambiar sus vidas, quisieron dejar de depender. Decidieron enfrentar lo que los oprimía y buscaron cambiarlo. Se jugaron por cambiar aquello que no los dejaba ser ellos mismos. Hoy nosotros estamos transitando obligadamente un período que nos hace parar y tener que quedarnos en nuestras casas para proteger a los más vulnerables. Nuestras rutinas cambiaron y nos damos cuenta en este parate obligado que algunas cosas no estaban funcionando tan bien. Que dependíamos de muchas cosas no nos dejaban ser libres. Pero, ¿Qué es la libertad?

Libertad es la facultad y el derecho de las personas para elegir de manera responsable su propia forma de actuar dentro de una sociedad. También llamamos libertad al estado o condición de la persona que es libre, que no está en la cárcel ni sometida a la voluntad de otro, ni está constreñida por una obligación, deber, disciplina, etc. En 1816 los Congresales de Tucumán buscaron ser libres. Dejar de depender económica y políticamente de España o cualquier otro imperio. Se jugaron la vida por ser libres. En este aislamiento social preventivo y obligatorio muchos de nosotros nos vimos obligados a quedarnos en casa para cuidar al prójimo, al prójimo más vulnerable. Y la gran mayoría libremente decidió acatar la orden para cuidar al otro. Para cuidar lo esencial. Para cuidar la vida. ¿Pudimos en este parate volver a lo esencial? ¿Pudimos pensar en esas cosas de las que dependíamos y que no nos dejaban ser libres? Tal vez vivíamos dependiendo de satisfacer necesidades falsas que nos cortaban la libertad. Tal vez corríamos detrás de un montón de objetos materiales que, finalmente, hoy nos damos cuenta que no necesitábamos tanto. Y que lo esencial está en otro lado como en esos abrazos de los seres queridos que tanto anhelamos volver a sentir. Quizás hoy, 204 años después de la Declaración de la Independencia, nos toca pensar en otra independencia. En la independencia que nos lleve a romper las cadenas del consumo excesivo por objetos materiales que no son esenciales. Objetos que no sólo no nos permiten alcanzar la libertad sino que además ponen en riesgo nuestra Casa Común. En la independencia que nos permita romper las cadenas de la insostenible y creciente desigualdad social en la que la vivimos. En la independencia con la que logremos alcanzar esa noble igualdad que soñamos cuando entonamos las estrofas de nuestro Himno Nacional.

Aprender a ser responsables

APRENDER A SER RESPONSABLES

[ngg src=»galleries» ids=»3″ display=»basic_imagebrowser»]La responsabilidad es uno de los valores de suma importancia para la vida de las/os hijas/os. Es un valor bastante complejo para ellos de entender, es por ello que son los padres quienes deben enseñárselo.
Algunas ideas:
• Compartir
Poner en común las actividades que se realizan en la familia ayuda a que se sientan importantes y parte de ella.
• Asignar tareas acordes a la edad
Es importante enseñarles cuáles son las tareas que ellos pueden hacer y que sean acordes a su edad y capacidades, teniendo la autonomía como objetivo principal.
• Usar tiempos determinados
No es lo mismo que hagan una tarea a la mañana, a la tarde o a la noche. Conocer el sentido de que la tarea sea haga en determinado momento. De esta manera ellos comenzarán a armar sus rutinas sabiendo qué se hace, cómo, cuándo y por qué.
• Tener constancia
La adquisición de hábitos, hace que las tareas se automaticen y no se perciban como pesadas. Al principio, y en las menores edades, son los adultos quienes deben recordar, anticipar, planificar, estas actividades.
• Alentar el reconocimiento
Es importante que tengan una devolución de la tarea realizada, ya que estimula a que la vuelvan a hacer y se sientan bien con la forma en que lo hicieron.
• Evitar frases negativas
¡Con frases positivas los alentamos a que sigan haciéndolo a pesar de que les cueste!
• Explicar
Explicarles qué es lo que están haciendo y qué sentido tiene los ayuda a comprender y no a realizar las tareas por obediencia.
• Dar el ejemplo
Las/os niñas/os copian mucho a los adultos. ¡No podemos pedirles lo que nosotros tampoco hacemos!

BIENVENID@S

Gracias por visitar nuestro Blog.

Este espacio se origina para seguir acompañando a las familias a transitar en el crecimiento y desarrollo de sus hijos, nuestros alumnos.

Dejamos a disposición todos los canales y vía de comunicación para que nos contacten y nos hagan llegar devoluciones o necesidades referidas a las temáticas y propuestas.

Mail.: sitio@sanalfonso.com.ar

Rutinas

RUTINAS

Las rutinas son algo de lo que habitualmente hablamos, pero eso no quiere decir que sepamos realmente el valor que tienen. En este tiempo tan particular que estamos viviendo, las rutinas resultan una herramienta esencial para la convivencia en el hogar y para nuestro bienestar.

[ngg src=»galleries» ids=»2″ display=»basic_imagebrowser»]BENEFICIOS

  1. Mejoran la organización

Organización interna: Las rutinas permiten que el organismo se ordene. Es decir, si todos los días se pauta un horario estimativo para irse a dormir, el cuerpo mismo, a determinado horario, va a querer descansar. Similares efectos se producen con las comidas y momentos para ir al baño. También, ayudan a que la organización externa de los hábitos se realice de forma más sencilla.

Organización externa: Permiten que las actividades comunes (comer, dormir) se puedan hacer en conjunto y al mismo tiempo, y que cada integrante de la familia pueda realizar su propia actividad tranquilo.

  1. Evitan conflictos

Estar organizados permite que todos sepamos que hay determinadas cosas que tenemos que hacer y que varias de ellas tienen que realizarse en un momento determinado. Cuando esto se establece como regla, nos acostumbramos a hacerlas y dejamos de cuestionarlas tanto. De esta manera evitamos berrinches, enojos y cuestionamientos.

También ayudan a que se organicen los usos de los espacios físicos y la utilización de los objetos que los integrantes tienen en común (como la computadora). 

  1. Favorecen el crecimiento

Nos ayudan a crecer, porque nos brindan la sensación de seguridad y control. ¿Cómo sucede esto? Las rutinas nos organizan. Cuando nos organizamos, sabemos qué va a suceder en el futuro. Esto, nos tranquiliza. A su vez, cuando repetimos determinados actos, comenzamos a automatizarlos. Es decir, los hacemos sin pensar demasiado porque es algo que ya sabemos hacer. Saber hacer algo, brinda estas sensaciones tan importantes.

  1. Enseñan valores

Las rutinas nos enseñan que algunas actividades son necesarias para nuestra salud y que otras no son tan imprescindibles.

También estimulan otros valores como la constancia y perseverancia, ya que permiten que nos acostumbremos a realizar determinadas actividades. Es por esto que nos ayudan a mejorarlas y así obtener mejores resultados. Además, cuando ya estamos acostumbrados las rutinas, aprendemos a ser más pacientes y que podamos tolerar cuando algo no nos sale como quisiéramos.

TIPS PARA ARMAR LA RUTINA

  1. Dividir el día en momentos:
  • Comidas: desayuno, almuerzo, merienda, cena
  • Entretenimiento: lectura de libro, computadora, juego en familia, tv
  • Trabajo: tiempo de trabajo, estudio
  • Descanso: siesta, horario de sueño nocturno
  1. Tener en cuenta a las personas convivientes y sus necesidades

Si tenemos bebés, tíos, abuelos o familiares que requieran atención especial o tengan horarios inamovibles.

  1. Priorizar lo importante de lo urgente

Nos tenemos que fijar si tenemos el día/horario de visita de un familiar en riesgo y anotarlo primero, anotar pruebas, trabajos prácticos para entregar, los horarios de las clases virtuales.

HERRAMIENTA: CALENDARIO

NIVEL INICIAL

Armar un calendario del día. Los chicos no saben qué actividades las tenemos que hacer todos los días. Pueden armar un cronograma con dibujos de las actividades principales como:

  • Cepillarse los dientes
  • Comer
  • Jugar
  • Ordenar
  • Bañarse
  • Dormir

A medida que pasa el día, pueden ver juntos qué tienen que hacer, qué no hicieron y hablar sobre estas actividades o practicar cómo se hacen.

NIVEL PRIMARIO

Armar un calendario de la semana (¡también pueden hacer el del día!). Los chicos comienzan a poder obtener una visión más amplia del día y, a medida que pasa el tiempo, de la semana. Pueden armar juntos un calendario y especificar en qué momento van a jugar, en cuál van a hacer la tarea, cuándo van a bañarse y qué pueden ordenar o en qué pueden ayudar. La adquisición de las responsabilidades y la colaboración en casa son muy importantes.

Pueden poner una carita al final del día sobre cómo fue su día. Si fue divertido, si se portaron bien o si hicieron alguna travesura.

NIVEL SECUNDARIO

Armar un calendario del mes (¡también pueden hacer el del día o semana!). También podemos hacer uno quincenal o el que más nos sirva. A esta edad ya podemos tener una visión más global de la semana y, de a poco, también del mes. Como también tenemos más actividades como encuentros con amigos, entregas de trabajos, fechas de exámenes, proyectos personales, anotarlos nos va a ayudar a organizarnos mejor diariamente. 

A esta edad, ya tenemos más autonomía e independencia. Algunas actividades las podemos realizar solos, pero también es importante que pidamos ayuda cuando la necesitamos. De los adultos esperamos también que puedan apoyarnos cuando estamos entusiasmados con algún proyecto o interés y que nos acompañen en nuestros momentos difíciles.